El objetivo principal de este plan es garantizar la salud integral de la población, evitando consumos excesivos y conductas problemáticas. Cuando hablamos de salud integral, no hablamos sólo de adicción o ausencia de enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud integral se refiere al estado dinámico de bienestar físico, emocional y social de un individuo, es decir, el individuo no sólo tiene un cuerpo sano, sino que también está bien psicoafectivamente y es importante relacionarse y desarrollarse adecuadamente con su entorno. Por tanto, la salud integral consiste en potenciar las habilidades individuales de cada persona, empoderando a la ciudadanía en sus proyectos vitales.